Todos sabemos que no corren buenos tiempos para la economía, y en definitiva, para nuestra sociedad. Aumenta el paro entre los más desfavorecidos y las penurias económicas surgen en cualquier rincón.
¿Cómo nos situamos ante la crisis? ¿Somos simples espectadores? ¿Podemos cambiar algo en nuestro estilo de vida para ayudar a mejorar la situación?
¿Tiene algo que aportar una vida espiritual a esta situación? ¿Tú qué opinas? Escribe tus comentarios, serán de ayuda a tus compañeros.

